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LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA, ANTIGUA FÁBRICA DE TABACOS

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LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA, ANTIGUA FÁBRICA DE TABACOS

La actual Universidad de Sevilla tiene siglos de historia. El edificio fue construido por los Borbones durante el siglo XVIII y fue sede de la primera fábrica de tabacos establecida en Europa. Actualmente alberga la sede del rectorado y algunas  facultades.

El edificio es famoso por sus cigarreras, sin embargo al principio trabajaban únicamente hombres. Las mujeres se incorporaron a partir de la Guerra de la Independencia, en 1812. En sus comienzos, la producción principal fue el tabaco en polvo, que sólo Sevilla realizaba.

La fábrica cobró la importancia que la hizo conocida en todo mundo debido a la aparición del cigarrillo del papel y de las en el siglo XIX. Aunque los datos existentes arrojan cifras de 6.000 cigarreras en los años ochenta del siglo XIX, a finales del siglo, las maquinas hicieron que las cigarreras se redujeran y en 1940 sólo quedaban 1.100.

 

EL EDIFICIO

En el edificio se pueden distinguir dos zonas diferentes. La parte destinada a la parte de la fabricación ocupaba dos terceras partes del edificio. La zona comprendía el vestíbulo, los almacenes y las viviendas. El conjunto está rodeado por un foso. Esto se debe a que en el momento de la construcción se encontraba fuera de las murallas de la ciudad, por lo que servía como defensa.

Dentro del perímetro del edificio también se ubicaba la cárcel y una capilla.  Ésta fue construida a mitad del siglo XVIII. En su interior se puede ver el Cristo de la Buena Muerte, obra barroca de Juan de Mesa en 1620.

La fachada principal, de estilo barroco, tiene una estatua que representa a la fama. Esta Estatua tiene una famosa leyenda.  En algunas ocasiones, cuando las cigarreras pasaban bajo la estatua, ésta hacía sonar la trompeta que llevaba. Nadie sabía por qué la estatua hacía eso unas veces sí y otras no. La explicación surgió más tarde. Un bedel le contó a un visitante que la estatua, cuando  veía pasar una mujer virgen por la puerta, hacía sonar la trompeta de alegría.

 

 

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LOS ORÍGENES DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

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El origen de la Universidad de Sevilla se encuentra en la actual Puerta de Jerez.

Se trata del Colegio Santa María de Jesús, fundado por el Maese Rodrigo de Santaella en 1506. Su ilusión era crear una universidad semejante a la de Salamanca, sueño que consiguió en 1505. En ese año, el Papa Julio II cedió al Colegio la capacidad impartir enseñanzas en Teología, Filosofía, Derecho, Medicina y Artes.

Junto con esta bula y la compra de un solar junto a la Puerta Jerez, el Maese comenzó a edificar el Colegio. A mediados del siglo XVI, el Concejo de la ciudad le concede los privilegios de Universidad que le permitía otorgar los grados de Bachiller, Licenciado y Doctor en todas las Facultades.

Sin embargo, bajo el reinado de Carlos III, debido a las numerosas reformas en el siglo XVIII, se le otorga una nueva ubicación en la calle Laraña (actual facultad de Bellas Artes). En este lugar permaneció durante un siglo, hasta que finalmente pasó a la Real Fábrica de Tabacos.

Respecto a los estudios impartidos, a partir del Plan de Estudios de Olavide de 1768, aparecieron aprendizajes de Matemáticas y otras ciencias, surgiendo con ello el concepto de Universidad Moderna, sobre todo en el siglo XIX.

 

LA CAPILLA DE SANTA MARÍA DE JESÚS

En su forma primitiva, tras la entrada se accedía a un pequeño atrio que servía como distribuidor de las distintas estancias: la capilla y los locales universitarios.

La capilla constituye un ejemplo del estilo gótico-mudéjar tardío. Al exterior muestra tres fachadas. La que posee la puerta de entrada, en la primitiva edificación no daba a la calle, sino a un compás o patio interior. La del lado derecho tiene una ventana gótica, dos ventanas entre pilastras y una lápida de mármol que alude a la fundación.

Debido al ensanche de la ciudad, a principios del siglo XX se derribó el edificio original, quedando únicamente la capilla.

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ALFONSO X Y LA IGLESIA DE SANTA ANA

Cuando Fernando III conquistó Sevilla reorganizó la ciudad. Dividió la misma en collaciones, cada una con una parroquia al frente. También reforzó el puente de barcas que comunicaba Sevilla con Triana. Sin embargo no levantó ninguna iglesia nueva. Lo que hizo fue transformar las mezquitas musulmanas en templos cristianos. Triana en ese momento no era muy grande y le correspondió la Capilla de los caballeros de San Jorge, instalados en el Castillo con el mismo nombre.

Pero al rey Santo no le dio tiempo a ver repoblada la ciudad ya que enfermó gravemente y murió en 1252.

La corona la heredó su hijo, Alfonso X el Sabio, rey enamorado de la ciudad de Sevilla. Gracias a la repoblación que llevó a cabo, aumentó considerablemente la población. Triana también notó este aumento y pronto se vio la necesidad de dotar al barrio de una nueva iglesia.

 

La ayuda divina

Tal como reza en una vieja inscripción que cuelga de los muros de la iglesia, la construcción de la misma se debió a la mejora de una enfermedad ocular del rey Sabio. Alfonso X padecía del dolor de clavo, una enfermedad de los ojos. Sin mejora ninguna, desesperado, pidió ayuda divina a Santa Ana ya que era muy devoto de esta virgen.Le prometió construirle una iglesia en su nombre si conseguía mejoría y así ocurrió en 1266.

De esta manera, Alfonso X, ordenó que se le levante un templo en honor a Santa Ana, el primero de nueva construcción tras la reconquista. Es de estilo gótico-mudéjar y en un principio estuvo fortificada. Esto es debido a que se encontraba fuera de la zona amurallada y apartada del castillo de Triana.El templo comenzó a construirse en 1266 por maestros canteros castellanos y también por alarifes musulmanes. Éstos eran expertos en la utilización del ladrillo, material constructivo básico durante la época almohade.

Desde 1931 es Bien de Interés Cultural (BIC) y es conocida desde siempre como la “catedral” de Triana, siendo una de las más importantes iglesias de la ciudad.

 

 

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Don Juan Tenorio

El día 1 de noviembre fue el día de todos los muertos. La obra de Don Juan Tenorio está totalmente relacionada con este día.

Don Juan Tenorio se desarrolla en Sevilla, hacia 1545.  Éste es retado por Don Luis a conquistar a Doña Inés y a su prometida, Ana de Pantoja. Tras raptar a Doña Inés y conquistar a Doña Ana, Don Juan gana su apuesta. Pero sucede algo para lo que Don Juan no estaba preparado. Se enamora perdidamente de Inés. Por ello le pide la mano a su padre, don Gonzalo de Ulloa.

Sin embargo Don Gonzalo de Ulloa y Don Luis claman venganza por engañar a las dos mujeres. Don Juan Tenorio se enfrenta a ellos y los mata. Varios años después Don Juan vuelve y en el panteón descubre que Doña Inés murió por amor. Don Juan, arrepentido, pide perdón. Finalmente cuando las almas de sus victimas lo iban a llevar al infierno, apareció el espectro de doña Inés, salvando su alma.

El origen de la obra

Aunque la historia surge en la Edad Media, el primer tratamiento literario formal lo vemos en “El burlador de Sevilla” de Tirso de Molina. Posteriormente el dramaturgo francés Moliere escribió Don Juan o el Convidado de Piedra y la estrenó en 1665. José Zorrilla es quien realiza la versión más moderna de la leyenda en 1844, dándole la apariencia a Don Juan que hoy conocemos.

 

Escenas en Sevilla

Nuestra ciudad tiene numerosos lugares dónde se desarrolla la obra. Ésta comienza en la Hostería El Laurel, en la Plaza de los Venerables.

La casa de doña Ana, prometida de don Luis Mejía, estaría ubicada en la Plaza de la Alianza. El convento donde se encuentra recluida doña Inés se cree que se encontraba en la calle Calatrava. La Plaza de Doña Elvira, en el corazón del barrio de Santa Cruz fue el lugar donde vivía Doña Inés y su padre, Don Gonzalo de Ulloa.

Por último, terminamos con la inscripción que podemos encontrar bajo la escultura de Don Juan Tenorio en la Plaza de los Refinadores :

Aquí está Don Juan Tenorio. Y no hay hombre para él. Desde la princesa altiva a la que pesca en ruin barca, no hay hembra que no suscriba; y a cualquier empresa abarca, sí en oro o valor estriba. Búscanle los reñidores, cérquenle los jugadores, quien se precie que le ataje, a ver si hay quien le aventaje en juego, en lid o en amores

 

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